Cómo Internet está cambiando la forma en que funciona el cerebro humano

La Nación entrevistó a científicos de la Argentina, Estados Unidos e Inglaterra para determinar si es cierto, como se ha afirmado durante años, que las nuevas tecnologías afectan nuestras funciones intelectuales, y cómo lo hacen. La respuesta es asombrosa

Por Débora Slotnisky  |


Según la teoría de la evolución, el hombre está en constante cambio. Aunque muchas veces sea imperceptible, las modificaciones se van dando en función del entorno.

Con la masificación de Internet, las redes sociales, la telefonía celular, la cotidianidad se ha visto radicalmente modificada durante los últimos años. Por ejemplo, antes recordábamos con facilidad muchísimos números telefónicos, y ahora no es disparatado encontrar hasta nuestro propio número agendado en nuestro celular.

El Prof. Dr. Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva de Fleni e investigador independiente del Conicet, explica este fenómeno: "Las nuevas tecnologías cambian paradigmas. De esta manera, las formas de procesamiento que eran habituales en generaciones anteriores se alteran; es decir, si en el pasado el procesamiento de la información era más lineal, actualmente es en paralelo, por eso una persona puede mantener al mismo tiempo varias conversaciones a través de Twitter, SMS y chat, sin inconvenientes".

Plástico como el cerebro

"La ortografía y escritura también se están alterando, y esto se evidencia a simple vista cuando se observa cómo escriben los más jóvenes. Esto no quiere decir que estén mermando las capacidades lingüísticas, simplemente hay un cambio comparado con el pasado", ejemplifica la Dra. Alba Richaudeau, neuropsicóloga del Hospital Austral y del Instituto Argentino de Psicología Aplicada (Iapsa).

Por su parte, la Dra. Tracy Alloway, experta en psicología cognitiva de la Universidad de Stirling, en Escocia, realizó un estudio para analizar el impacto de las aplicaciones tecnológicas en la memoria del trabajo , es decir, los procesos cerebrales involucrados en retener información durante un período corto y cómo manipulamos esta información. Esta memoria, además de almacenar los recuerdos, nos ayuda a utilizarlos para relacionar datos y resolver problemas.

 Dra. Alba Richaudeau, neuropsicóloga del Hospital Austral y el Instituto Argentino de Psicología Aplicada (Iapsa). Foto: LA NACION / Hernán Zenteno

"Los cerebros de los niños, por su relación con las nuevas tecnologías y por la evolución propia del hombre, tienen diferencias respecto de los cerebros de las generaciones anteriores, por eso es indispensable cambiar el sistema educativo, que está prácticamente obsoleto. Nosotros aprendimos acumulando datos y lo valioso era saber muchas cosas. Sin embargo, hoy los datos están accesibles todo el tiempo, de modo tal que ya no es un valor para el cerebro el acumular información", sostiene la Dra. Alba Richaudeau, neuropsicóloga del Hospital Austral y el Instituto Argentino de Psicología Aplicada (Iapsa).

A tal fin, Alloway reunió a 104 estudiantes universitarios y a 284 adultos, de entre 18 y 30 años. A esos dos grupos los dividió en dos equipos. Por un lado, los que llevaban más de 12 meses usando Facebook y por el otro, los que contaban con menos tiempo en esa red social. Se sometió a todos los participantes a distintas pruebas vinculadas con la memoria y el lenguaje. Los resultados obtenidos indican que los del primer grupo tuvieron una mayor puntuación en todas las pruebas en comparación con los del segundo.

"De esta manera pudimos observar que el acto de comprobar el estado de un amigo y sus actualizaciones en Facebook fue un importante predictor del coeficiente intelectual verbal. Esto es así porque cuando una persona está usando Facebook tiene que tener en cuenta la nueva información de su amigo (es decir, el estado de actualización) y descartar el conocimiento previo acerca de dicho individuo. De esta manera es posible que usar Facebook sirva para aumentar las capacidades cognitivas como la memoria de trabajo y el coeficiente intelectual verbal", dijo en diálogo con La Nacion.

Además, Alloway está analizando el impacto de aplicaciones populares como YouTube y Twitter en la memoria de trabajo. Según los primeros resultados del estudio, tales aplicaciones estarían disminuyendo dicha habilidad: "Mis conclusiones indican que estas herramientas podrían estar perjudicando las capacidades del ser humano, que existe la posibilidad de que este tipo de tecnología pueda dañar nuestra memoria de trabajo ya que nos insta a realizar actividades muy breves y cortas. Con Twitter, que se basa en mensajes de 140 caracteres, utilizamos muy poca información en cada mensaje. De esta manera no estamos usando la memoria ni la capacidad del lenguaje tal como lo hacíamos en el pasado, y lo mismo sucede con el uso de los mensajes de texto. Por otro lado, cuando una persona está usando Facebook tiene que tener en cuenta la nueva información de su amigo (que sería el estado de actualización), y descartar el conocimiento previo acerca de dicha persona. De esta manera es posible que el acto de usar Facebook sirva para aumentar las capacidades cognitivas como la memoria de trabajo y el coeficiente intelectual verbal", sostiene.

 Dra. Marcela Cohen, neuróloga de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina. Foto: LA NACION / Ignacio Colo

Con respecto a estas conclusiones, el médico de Fleni advierte: "Si uno evalúa las funciones cognitivas en forma aislada, puede decir que el impacto es positivo o negativo. Por ejemplo, si analizo el efecto de los buscadores de Internet puedo afirmar que alteran de alguna manera nuestro cerebro, ya que la memoria episódica (que es un sistema de memoria explícita y declarativa que se utiliza para recordar experiencias personales enmarcadas en nuestro propio contexto, como es el hecho de recordar números de teléfonos) se vuelve menos efectiva que antes, pero si lo analizo en el nivel global, sin duda se trata de un impacto positivo, porque rescato que las redes sociales como Facebook nos facilitan la memoria operativa porque nos permite interrelacionar situaciones, mientras que Twitter, por sus características de instantaneidad y linealidad, pone al cerebro en contacto con infinidad de personas que discuten una misma información".

En este sentido, una investigación publicada en la revista Science a mediados de 2011 sugiere que cuando las personas confían en tener acceso futuro a la información tienen menor recuerdo de los datos, pero mayor de la fuente de esa información. Este estudio asegura que Internet se ha convertido en la fuente primaria de memoria externa. Al respecto, el experto de Fleni opina: "Estamos ante un problema si la actividad que antes tenía el cerebro ahora se la delegamos a los aparatos, dejando al órgano inactivo. Pero si descargo parte de mi memoria en Internet para poder usar mis capacidades para interactuar y procesar diversas informaciones, entonces el efecto es positivo. Antes teníamos una capacidad mucho más limitada para ubicar y manejar información. Ahora tenemos más acceso y mayor capacidad para procesar y relacionar mucha información. Definitivamente, no es que el cerebro deja de trabajar, sino que lo hace de otra manera".

El Efecto Google

Los motores de búsqueda tienen un impacto fundamental en el funcionamiento de nuestro cerebro. Los expertos denominan Efecto Google al fenómeno por el cual la población ha comenzado a utilizar Internet como su banco de datos. De esta manera, las computadoras y los buscadores se han convertido en una especie de sistema de memoria externa al que puede accederse a voluntad del usuario y al que la memoria humana se está adaptando.

"Este alejamiento de la memorización en última instancia puede ayudar a la gente a mejorar su comprensión, porque la memoria es mucho más que la memorización, y el Efecto Google nos permite liberar más espacio en nuestros cerebros para orientarlo más al procesamiento de información", asegura Alloway.

 Prof. Dr. Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva de Fleni e investigador independiente del Conicet. Foto: LA NACION / Diego Spivacow/AFV

"Cuando usamos el GPS dejamos de estimular nuestro cerebro para crear una estrategia para desplazarnos de un punto a otro". , subraya la Dra. Marcela Cohen, neuróloga de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina.

"Está claro que hoy, el Efecto Google es la forma actual de acopio de datos. Si bien puede verse como detrimento para el ejercicio de la memoria, desarrolla otras áreas como la creatividad y asociación rápida, y la posibilidad de realizar lecturas simultáneas. El acceso instantáneo a la información variada permite la comparación, la asociación de ideas, y estimula la flexibilidad cognitiva mediante la utilización de juegos y programas informáticos. El cerebro tiene muchas funciones, una es la memoria. Si bien ésta es la que parece descansar en el nuevo escenario, otras como la rapidez visual y motora, la deducción, la concentración y la atención utilizadas en Internet son propiciadas como una forma de gimnasia cerebral", destaca la Dra. Marcela Cohen.

Mentalmente social

Casi el 40% de los argentinos tiene una cuenta en Facebook, según un reciente estudio de la consultora eMarketer, que vaticina que para 2014 existirán 17 millones de personas registradas en esta red social. Con estos datos, el país se coloca como el tercero a nivel mundial con mayor penetración y como líder en América latina.

"Hay evidencia de que los individuos que están más conectados socialmente pueden retrasar la pérdida de memoria en la edad avanzada", dice Alloway, y explica que, por ejemplo con el uso de Facebook, la memoria de trabajo puede ser estimulada y mejorada a cualquier edad, obteniendo un impacto enorme en las capacidades cognitivas y de aprendizaje.

"Las nuevas tecnologías cambian paradigmas. De esta manera, las formas de procesamiento que eran habituales en generaciones anteriores empiezan a cambiar, es decir, si en el pasado el procesamiento de la información era más lineal, hoy el cerebro trabaja de otra manera, por eso las conversaciones hoy no son lineales, sino que se dan en paralelo, motivo por el cual una persona puede mantener al mismo tiempo varias conversaciones diferentes a través de Twitter, SMS y chat, sin inconvenientes", advierte el Prof. Dr. Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva de Fleni e investigador independiente del Conicet.

 Tracy Alloway, experta en Psicología Cognitiva de la Universidad de Stirling, en Escocia. 

El investigador Ryota Kanai, del Instituto de Neurociencias Cognitivas del Colegio Universitario de Londres, lleva tiempo investigando el funcionamiento del cerebro. Junto a su equipo encontraron que existe una relación directa entre el número de amigos que una persona tiene en Facebook y el tamaño de ciertas regiones del cerebro, lo que eleva la posibilidad de que el uso de redes sociales pueda cambiar este órgano.

Para llegar a esta conclusión escanearon el cerebro de 125 estudiantes universitarios usuarios de Facebook y compararon los resultados con el tamaño de sus grupos de amigos, tanto en la red como en el mundo real. Entrevistado por La Nacion, explica: "Concluimos que cuantos más amigos tenía una persona en esta red social, mayor era su volumen de materia gris en cuatro regiones del cerebro, entre ellas la amígdala, asociada a la respuesta emocional y la memoria, así como otras zonas clave para identificar las señales que se producen durante la comunicación con otras personas".

El espesor de la materia gris en la amígdala también se vinculó con el número de amigos que tenía la gente en el mundo real, pero el tamaño de las otras tres regiones parecía estar correlacionado sólo con las conexiones online.

"Creo que la razón por la cual se encontró dicha correlación entre el número de amigos de Facebook y lo que sucede en varias regiones del cerebro tiene que ver con el impacto de la actividad social online de las personas, que podría reflejar su nivel de sociabilidad general o de extroversión. Las redes sociales son enormemente influyentes, pero todavía conocemos muy poco sobre el impacto que tienen en nuestros cerebros", reconoce Kanai, y agrega que a pesar de los estudios realizados, hasta ahora no es posible afirmar si tener más contactos en Facebook hace más grandes determinadas partes del cerebro, o si algunas personas están simplemente predispuestas para tener más amigos.

 Mark Mapstone, de la Universidad del Rochester Medical Center en Rochester, Nueva York, Estados Unidos. Foto: LA NACION 

Está claro que las nuevas tecnologías no atrofian el cerebro, como muchos creen. De todos modos, los entrevistados enfatizan que son herramientas para realizar determinadas acciones, y no deben ser utilizadas como un fin en sí mismo.

Al ritmo al que avanzan las tecnologías parece imposible prever cómo funcionará nuestro cerebro en sólo 20 años. "Este órgano tiene una gran capacidad de adaptación. Es mentira que tenemos zonas del cerebro que no se usan. Todo lo que tenemos lo usamos y todo se adapta para una mejor interacción con el mundo", concluye el Dr. Allegri.

Si bien hay en marcha diversos estudios científicos al respecto, para la Dra. Alba Richaudeau no es posible aún probar científicamente cómo se están dando esos cambios: "Las investigaciones demandan tiempo y los avances tecnológicos avanzan a una velocidad superior. Tenemos la impresión de que Internet impacta en el funcionamiento cerebral, pero todavía no hay resultados concluyentes. Entonces, si bien ya hay ciertos estudios que dan cuenta de cómo el cerebro se está adaptando al nuevo medio, lo cierto es que aún hay mucho por investigar".

En definitiva, como dice el neuropsicólogo Mark Mapstone, de la Universidad del Rochester Medical Center de Rochester, Nueva York, Estados Unidos, al ser consultado por La Nacion: "El hombre se ha centrado en la tecnología desde los albores de los tiempos. Controlar el fuego, inventar la rueda y desarrollar el lenguaje escrito son sólo algunos ejemplos de lo que ha sido la evolución. Los humanos somos animales de adaptación, y en este contexto utilizamos la tecnología para que la especie continúe avanzando".

 Foto: SIMON CHAVEZ

Fuente: Diario LA NACION. Arg. 5 de mayo de 2012

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Etiquetas: aprendizaje, habitos, internet

Comentario

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Comentario de Yuri Gagarin Díaz Chagoya el mayo 11, 2012 a las 8:35pm

Muy buena ponencia profesora  Débora Slotnisky. Me gustó mucho, es un tema interesante, que por lo que veo, está causando polémica entre los demás participantes. En lo personal, me declaro adicto al uso de la computadora y de las redes sociales. Me gusta mucho compartir la información de relevancia ahora que se acercan las elecciones para la presidencia de la república. En mi cuenta Facebook tengo cerca de 4 mil contactos y en el Twitter cerca de 700 seguidores. Así que mi interacción diaria es amplia. Soy estudiante de 9º periodo de la licenciatura en ciencias de la educación, y me gusta utilizar las TICs en el momento de presentar trabajos o exposiciones. Le envío un cordial saludo desde Cd. Victoria, Tamaulipas, México.

Comentario de Rosa Ana Passano Reveggino el mayo 10, 2012 a las 8:44pm

Si Pienso que la nueva tecnologìa es buena que el cerebro se va adaptando y que sì afecta la memoria de trabaj,sobretodo en los niños y creo que ayuda mucho al niño con TDAH . porque ellos son màs visuales .

Comentario de Enrique Javier el mayo 10, 2012 a las 4:07pm

Yo no soy científico pero  vuelvo a insistir, no creo que el cerebro se desarrolle en forma distinta por los procesos tecnológicos. Hay zonas del cerebro que se muestran más o menos desarrrollas en distintos individuos dando de esta forma diferencialidad en los comportamientos. Eso no se desarrolla con el intercambio sociocultural ni medioambiental, es como tener brazos largos, pelo enrulado u ojos verde; todo esto está determinado genéticamente. Pasa que incluso desde el ambito científico propiamente dicho, en general se hace una interpretación lamarckiana de la teoria darwinista de la evolución( y mas en las ciencias sociales). La evolución se dá por acumulación de mutaciones genéticas compatibles con la vida; y no por adaptación al medio ambiente, es como creer que la jirafa tiene el cuello largo  de tanto estirarce para comer las hojas de los árboles o que el oso polar es blanco de tanto estar entre la nieve, el oso polar constituyo una especie producto que la mutacion que generó individuos blancos fué compatible con el medio ambiente, si la nieve seria violeta tal vez los osos con esa mutación que determinó que sean blancos algunos individuos, no hubiesen prosperado como especie.

Con el tema de si desarrollamos más o menos la memoria  yo debo decir que si no existiese el celular deberia llevar  la antigua  libretita. Igualmente en casa tengo una agendita porque ya me paso de perder el celular. Habemus individuos con poca memoria y hay tipos como Funes.

La cantidad de contactos en facebook no puede ser medida lineal de nada, eso no es ciencia es propagandismo con barniz  científico. Estoy completamente seguro que Mark Zuckerberg debe estar gustoso de subvencionar este tipo de investigaciones, o directamente o por intermedio de alguna fundación "desinteresada".

Comentario de Alejandro Espinosa M el mayo 10, 2012 a las 12:54am

A veces no nos damos cuenta real de lo que sucede con la tecnología, a mi por ejemplo años atrás, antes de que aparezcan los celulares yo sabia de memoria un montón de números telefónicos, hoy con suerte se le mio, pero igual hay muchas cosas o habilidades que antes no tenia y hoy aparecen, los ejemplos que se presentan en el articulo son muy interesantes y nos ponen a pensar 

Comentario de Haydeé López Chávez el mayo 10, 2012 a las 12:33am

Es interesante como la evolucion de la tecnologia y las redes sociales han cambiado nuestra forma de ser y de pensar e incluso de hacer las cosas, sin embargo, creo que el articulo es algo exagerado, pienso que la tecnologia nos ha serido de mucho en la forma que estamos mejor informados pero tambien nos ha hecho mas perezosos, ya no memorizamos a razonamos como antes, pero es justificante hoy es otra epoca la epoca de la informatizacion y la sociedad de la informacion.

Comentario de Enrique Javier el mayo 9, 2012 a las 8:06pm

El artículo me parece un tanto tendencioso y más en las afirmaciones que indican que personas con mas uso  de las "redes sociales informáticas" han desarrollado ciertas areas del cerebro. Lo que se sabe del funcionamiento cerebral es bastante en relación a lo que se sabia hace algunos años atras pero aun sigue siendo muy poco en relación a lo que se desconoce. Yo no quiero ser radical pero creo que nuestro cerebro en escencia evolutibva es el mismo que el de Tales de Mileto.

Comentario de Rosmira Josefina Sánchez Cotty el mayo 9, 2012 a las 3:13pm

    La temática que se plantea acá trae a la reflexión. Hace unos meses comentaba con un grupo de estudiantes universitarios el hecho de socializar en la red: su importancia e implicaciones; llegamos a la conclusión de que socializar en la red es menos complejo que hacerlo en la realidad, pues no sólo se superan barreras espacio temporales pero ¿Dónde queda la habilidad de la persona para socializar realmente? Tener muchos contactos en una red social no garantiza que uno sea  una persona muy amistosa. En lo que respecta a la economía del lenguaje, es ahora la tecnología la que nos está llevando a una nueva forma e comunicarnos. Los seres humanos somos los maestros de la adaptación y sin duda los cambios de paradigmas irán de la mano de nuestras necesidades y virtudes. 

Comentario de Ivón Maritza Trejo Espíndola el mayo 9, 2012 a las 1:26am

Hola claramente yo estaba equivocada con el uso de las redes sociales, ya que solamente veia la parte negativa de su uso y su irrelevancia al estar constantemente informando a un grupo de personas sobre lo que hace o deja de hacer, probablemente el haber sido emigrante tecnologica haya influido en mi criterio, ahora que he visto esta ponencia y los resultados de los primeros estudios sobre el impacto de las redes sociales, me doy cuenta que tambien hay beneficios en el uso de estas tecnologias, aunque me queda muy claro de que hay que ser precavidos con lo que se dice y hace en las redes sociales; es claro que los jovenes que se encuentran en constante contacto con facebook tienen caracteristicas diferentes a los chicos que incluso no tienen una cuenta en esta red social, ahora que lo mencionan y recordando a mis alumnos me he dado cuenta que los chicos con facebook son mas activos, mas analistas y pueden solucionar de mejor manera y con mayor rapidez los problemas que se les presentan. Hasta a mi me dieron ganas de formar parte real de esta red social que aunque tengo cuenta no la utilizo mucho, ya que a la larga me permitira mantener en buenas condiciones mi cerebro.

Saludos

Comentario de Isabel Cristina el mayo 7, 2012 a las 8:36pm

Me llaman  la atención varios aspectos de esta ponencia como el hecho de que el procesamiento de la información va pasando de ser lineal a multifactorial, es decir la  realización de varias actividades simultáneas, también se destaca la forma en que los niños procesan la información a diferencia de muchos adultos(otra generación).

Y por otra parte veo como desventaja que muchos jóvenes se comunican con una escritura distinta, entrecortada que deforma nuestro rico lenguaje.

Muy ineresante este material. 

Comentario de Elizabeth Rossell Vázquez el mayo 7, 2012 a las 3:29pm

Es importante mencionar que este universo de estudio es sumamente amplio y multifactorial, los estudios por demás interesantes son los primeros en esta nueva era tecnológica. Se deben considerar los resultados obtenidos hasta ahorita para adaptar nuestros métodos en el ámbito educativo y comprender los cambios que se generen en las personas que hacen uso prolongado de las herramientas tecnológicas para lograr los objetivos tanto en la educación como en las relaciones interpersonales, sobre todo en aquellos en que las brechas generacionales son amplias. Gracias a los investigadores que comparten su información sobre todo en el área neuropsicológica para poder tener un conocimiento más amplio de los cambios y adaptarnos a ellos en las diferentes disciplinas que nos competen.

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